🇪🇸 Ejército del Aire
En la madrugada del 31 de marzo de 1993, varios testigos en Madrid y otras zonas de España reportaron avistamientos de objetos luminosos que cruzaban el cielo de noreste a sureste. Las llamadas llegaron a diferentes organismos, incluyendo cuerpos de seguridad y observatorios, quienes notificaron un fenómeno aéreo no identificado. A pesar de la cantidad de testimonios y la descripción común del evento, no hubo detección por radar ni notificación formal al Ejército del Aire.
La investigación llevada a cabo por el SEPRA, un organismo francés especializado en fenómenos aeroespaciales, reveló que el fenómeno observado coincidía con la reentrada en la atmósfera de la tercera etapa de un cohete ruso. Este cohete había sido lanzado el día anterior para colocar en órbita el satélite COSMOS 2238. La trayectoria y el momento de la reentrada coincidían con los testimonios, lo que explicaba la percepción de un objeto luminoso en movimiento. Finalmente, el caso fue desclasificado y no se consideró necesario investigar más debido a la explicación clara y natural del fenómeno.