🇪🇸 Ejército del Aire
En la madrugada del 20 de julio de 1978, tres testigos en el aeródromo de Agoncillo (La Rioja) avistaron un objeto extraño en el cielo. El soldado de guardia alertó al cabo y al alférez, quienes se unieron a la observación. El objeto, que no emitía ruido, se movía lentamente a unos 1.000 metros de altura, en dirección este-oeste. Aunque coincidían en la descripción general, los testigos no se pusieron de acuerdo en la forma exacta: dos lo describieron como un rombo con luces en los vértices, mientras otro lo vio como un triángulo. Todos coincidieron en que el objeto tenía una luz central intermitente más intensa.
El informe, clasificado posteriormente como desclasificado, recoge las observaciones sin encontrar explicaciones convencionales. A pesar de las diferencias en la forma, los tres testigos coincidieron en la ausencia de ruido y en la lentitud del movimiento. El objeto desapareció sin mostrar comportamientos inusuales, dejando un misterio sin resolver. Este caso, como tantos otros, forma parte de la historia oculta de avistamientos en España.