🇺🇸 CIA
En diciembre de 1957, un periodista contactó con un representante de la CIA para discutir la posibilidad de revelar información sobre fotografías de objetos voladores no identificados. El periodista quería usar esta información para un programa de televisión que informara al público sobre los avistamientos de OVNI. El representante de la CIA respondió que era muy dudoso que pudieran compartir evaluaciones oficiales sobre esas imágenes, pero prometió transmitir la solicitud a la sede central. El periodista también planteó la idea de mencionar que una organización de inteligencia había revisado las fotos y las consideraba interesantes, pero el representante rechazó esta sugerencia de inmediato.
A pesar del rechazo, el periodista insistió en la posibilidad de escribir una carta al director para obtener su opinión sobre las imágenes y pedir permiso para presentar el material en televisión. El representante de la CIA respondió que no podía aconsejarle si debía o no escribir la carta, pero sí le recordó que como ciudadano estadounidense interesado en los OVNI, tenía la libertad de tomar su propia decisión. La conversación concluyó con una actitud cordial por parte del periodista, y el documento fue archivado para su posible interés futuro y para prevenir cualquier repercusión pública.