🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 15 de noviembre de 1956, a las 19:05 en París, un observador desde el suelo vio una bola roja brillante moverse del noroeste al sureste en un cielo despejado. De repente, una segunda bola se separó de la primera y describió una trayectoria parabólica hacia abajo durante un segundo. No se observaron estelas, y ambas luces se apagaron de forma repentina y simultánea. Solo hubo un testigo en ese momento, lo que limita la información disponible. A pesar de la singularidad del testimonio, el fenómeno fue clasificado por el GEIPAN como probablemente un bólido, causado por la entrada de un meteorito natural en la atmósfera, que se fragmentó durante su caída. Este tipo de eventos, aunque inusuales, pueden explicar observaciones aisladas como esta.