🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 13 de junio de 1977, alrededor de la medianoche, varios conductores en la región francesa del Jura observaron un fenómeno inusual: la carretera se iluminó repentinamente como si fuera de día durante unos segundos. Vieron una bola luminosa con una estela que se movía de oeste a este, emitiendo chispas y desapareciendo rápidamente tras el paisaje. Otros testigos en la zona reportaron una explosión o un destello repentino. La gendarmería no encontró rastros de caída en el lugar. Aunque se consideró inicialmente un fenómeno ovni, se concluyó que probablemente se trataba de un objeto natural entrando en la atmósfera.
El caso fue clasificado como "B" por el GEIPAN, lo que indica que no se considera un fenómeno inexplicable tras el análisis. Sin embargo, la descripción detallada y los testimonios múltiples añaden interés a este evento aislado. Aunque no se encontraron pruebas físicas, la descripción de una bola luminosa con estela y sonidos es común en casos de meteoritos o fenómenos atmosféricos. Este caso, como tantos otros, muestra cómo la percepción humana puede interpretar eventos naturales como fenómenos extraordinarios.