🇫🇷 GEIPAN / CNES
Durante un ejercicio nocturno en mayo de 1980, varios militares franceses observaron un punto brillante y silencioso en el cielo de Ardèche. El objeto parecía acercarse y alejarse de forma errática, y la observación se prolongó más de una hora. Los testigos, pese a su experiencia, no lo identificaron como un cuerpo celeste conocido.
Tras una revisión con herramientas modernas, el GEIPAN concluyó que se trataba de Venus. La baja elevación del planeta sobre el horizonte y los efectos de refracción atmosférica crearon una ilusión de movimiento y variación de brillo. El caso, inicialmente clasificado como D, fue reclasificado a categoría A. Un ejemplo clásico de cómo incluso observadores entrenados pueden confundir un astro con un fenómeno anómalo cuando las condiciones atmosféricas alteran la percepción.