🇫🇷 GEIPAN / CNES
Alrededor de las diez de la noche de agosto de 1980, dos testigos en Auvers divisaron un objeto con forma de gran creciente que proyectaba intensos rayos de luz. Decidieron acercarse en coche, pero el objeto parecía desplazarse con rapidez y mantenerse siempre lejos. Inquietos, dieron media vuelta y regresaron a casa; el fenómeno se detuvo y desapareció sin dejar rastro.
Originalmente clasificado como D, el caso fue revisado y los investigadores concluyeron que lo observado era probablemente la Luna poniéndose. El estado emocional de los testigos habría impedido que la identificaran correctamente. La precisión de la descripción y la credibilidad de los observadores se consideraron consistentes con esta hipótesis.