🇫🇷 GEIPAN / CNES
La noche del 20 al 21 de septiembre de 1980, varios testigos militares en la región de Vaucluse observaron repetidamente bolas luminosas con trayectorias cambiantes que aparecían y desaparecían de forma imprevista. El cielo estaba muy cubierto y la tormenta era intensa.
Aunque la investigación oficial no lo confirmó de forma categórica, se considera plausible que los destellos fueran reflejos de faros de coches en las nubes bajas. Esa misma noche se celebraba una carrera automovilística en las laderas del Mont Ventoux, y la topografía del circuito explicaría las variaciones de trayectoria y las apariciones intermitentes de las luces.