🇫🇷 GEIPAN / CNES
Un conductor circulaba por Roubaix la noche del 1 de agosto de 1981 cuando divisó al oeste una bola de fuego roja que se partió en dos. La luminosidad fue decayendo poco a poco, virando hacia tonos anaranjados, hasta desvanecerse entre la niebla. No se percibió sonido alguno. Dos testigos sugirieron que podría tratarse del sol poniente, aunque otros elementos del caso no encajan con esa explicación, lo que impide cerrar una hipótesis definitiva.