🇫🇷 GEIPAN / CNES
La noche del 22 de noviembre de 1981, dos gendarmes de servicio detectaron una luz extraordinariamente brillante en el cielo. Parecía fija y parpadeante. Con prismáticos, distinguieron destellos de colores diferentes que se encendían y apagaban de forma caótica alrededor de la luz. Usando un mapa celeste, la situaron a la izquierda de la constelación de Orión. La observación se prolongó durante varias horas. La verificación posterior con software astronómico concluyó que probablemente estaban viendo Sirio, una de las estrellas más brillantes y especialmente visible en esa época del año.