🇫🇷 GEIPAN / CNES
Dos testigos en Martigues, en enero de 1982, observaron desde su cama y a través de ventanales entreabiertos una luz intensa blanca rodeada por un halo verde. La bola luminosa aparecía brevemente y permanecía inmóvil, sin emitir sonido. Un tercer testigo reportó algo similar más tarde, aunque con menos detalles. La observación en condiciones limitadas afectó la calidad de los datos disponibles.
Las autoridades barajaron la posibilidad de que se tratara de la estrella Capella, visible en el sector noreste en ese momento, o de una bola de fuego, fenómeno común en días lluviosos. Sin embargo, la falta de datos precisos impidió una conclusión firme. Inicialmente clasificado como D, el GEIPAN lo reclasificó como C al considerar que la información recogida era insuficiente para una evaluación concluyente.