🇫🇷 GEIPAN / CNES
En marzo de 1983, varios testigos en Plouarzel creyeron ver un fenómeno luminoso que seguía la trayectoria de sus automóviles. El caso, clasificado inicialmente como OVNI, fue reanalizado por el GEIPAN, que concluyó que los observadores habían estado mirando los planetas Venus y Arturo desde ángulos cambiantes mientras conducían. El movimiento de sus propios vehículos generó la ilusión de que el objeto los seguía, y la emoción del momento, reforzada por la interacción familiar dentro del coche, consolidó esa percepción errónea. La explicación astronómica resuelve el caso de forma clara.