🇫🇷 GEIPAN / CNES
Entre las 22:30 y las 23:30 de una noche de mayo de 1983, siete testigos en Barrême observaron una bola luminosa que se movía lentamente y desaparecía de forma intermitente. Con binoculares, algunos distinguieron formas triangulares y luces diversas. La gendarmería recogió los testimonios, aunque la carta de dirección resultó confusa al mezclar la orientación de observación con el movimiento real del objeto. Se sugirió una cometa, pero los astrónomos descartaron esa posibilidad.
La revisión posterior del GEIPAN determinó que el fenómeno era Venus, situada exactamente en la posición descrita. La confusión no procedía de la percepción visual en sí, sino de la interpretación, influida por el relieve montañoso y la sorpresa. El caso pasó de clasificación C a PAN A, confirmando una mala interpretación de un objeto astronómico conocido.