🇫🇷 GEIPAN / CNES
Poco antes del amanecer del 5 de mayo de 1983, un conductor que circulaba por la región de las Landas vio una luz ovoidal azulada de entre cuatro y cinco metros de longitud. Se desplazaba a gran velocidad, sin ruido ni estela, describiendo círculos antes de elevarse hacia el norte en dirección a Pau. Alarmado, el automovilista detuvo el coche y percibió interferencias en la radio seguidas de un fuerte estruendo similar a un trueno. La noche era despejada, con un ambiente pesado y ligero viento del sur. Otro camionero podría haber presenciado el fenómeno, pero solo se registró un testimonio.
Originalmente clasificado como D, el GEIPAN reanalizó el caso y concluyó que probablemente se trataba de un bólido. El estruendo encaja con ese tipo de fenómeno, y aunque las dimensiones parecen exageradas, se han documentado bolas de fuego de hasta quince metros de diámetro. La clasificación final fue B.