🇫🇷 GEIPAN / CNES
Intrigado por fenómenos luminosos que había observado varias noches seguidas, un habitante de Sommerecourt subió a una colina con binoculares la noche del 17 de julio de 1983. Horas después, sus familiares lo encontraron en estado de conmoción, con heridas en el cuerpo y un relato incoherente: aseguraba haber sido atrapado por una bola de fuego amarilla y haber caído varios kilómetros más allá. Fue hospitalizado.
La investigación reveló que en la colina había una línea de alta tensión de 60 kV perteneciente a EDF. En condiciones tormentosas, esas líneas pueden producir descargas eléctricas visibles. La hipótesis más plausible es que el testigo sufrió un choque eléctrico al acercarse demasiado a la línea, lo que explicaría tanto las luces como sus lesiones y la confusión posterior.