🇫🇷 GEIPAN / CNES
Dos testigos en Mayenne avistaron en febrero de 1985 una bola luminosa amarilla que viró a un rojo intenso. El fenómeno permaneció inmóvil y silencioso durante veinte minutos antes de desvanecerse gradualmente. Lo más curioso fue que el testigo principal y otras personas volvieron a observar el mismo fenómeno en las noches siguientes. Los investigadores concluyeron que probablemente se trataba de una estrella especialmente visible en un cielo despejado de invierno, pese a lo llamativo de una observación tan repetida y detallada.