🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 25 de febrero de 1985, dos agricultores de Saint-Sulpice-de-Royan vieron caer un objeto caliente en un campo cercano. Se trataba de un cilindro de unos 50 cm de largo, imposible de tocar de inmediato por su temperatura. La base aérea de Rochefort no logró identificarlo y se descartó radiactividad. Inicialmente se barajó la hipótesis de un fragmento de satélite soviético, pero análisis posteriores revelaron marcas del Tercer Reich alemán, apuntando a material militar abandonado tras la Segunda Guerra Mundial. La investigación se prolongó casi cinco años y estuvo plagada de giros inesperados antes de llegar a esa conclusión.