🇫🇷 GEIPAN / CNES
En septiembre de 1985, cuatro testigos entre Lyon y Villefranche-sur-Saône observaron una luz verde fluorescente con un halo brillante que cruzó el cielo a gran velocidad, evocando fuegos de Bengala. Algunos notaron además una luz persistente en el agua de un estanque. Las descripciones, coincidentes entre testigos separados por distancia, apuntaban a una observación coherente.
Originalmente clasificado como D, el GEIPAN lo actualizó a B tras concluir que se trataba de la entrada atmosférica de un meteorito, hipótesis respaldada por la velocidad, la breve duración y la apariencia visual típica. Detalles llamativos como la luz en el agua y una leve radiactividad detectada no invalidaron esa explicación. Una anomalía en la señal de un vehículo de seguridad se atribuyó al estado de alerta de su conductor, que había recibido informes previos. No hubo confirmación física directa de la caída.