🇫🇷 GEIPAN / CNES
En marzo de 1986, un habitante de Maisonnais-sur-Tardoire escuchó un ruido extraño seguido de un impacto. Al inspeccionar su automóvil, descubrió el capó dañado por un objeto que comenzó a derretirse al contacto. De color azul y aspecto cristalino, el fragmento desprendía un olor a detergente. El testigo lo guardó en el refrigerador antes de avisar a la gendarmería. El impacto dejó restos azules en las plantas cercanas. Los análisis concluyeron que se trataba de un residuo procedente de una aeronave no identificada, sin que se pudiera determinar su origen exacto.