🇫🇷 GEIPAN / CNES
En octubre de 1988, varios testigos en la Polinesia Francesa observaron bolas muy brillantes de color blanco o rojo anaranjado que seguían una trayectoria rectilínea sin emitir ruido. Inicialmente clasificado como inexplicable, el GEIPAN revisó el caso años después con herramientas y experiencia más avanzadas. El análisis reveló que el fenómeno coincidía con la reentrada atmosférica de la etapa superior del cohete lanzador del satélite Raduga 22. La trayectoria y la hora observadas encajaban con los datos del NORAD, lo que confirmó la explicación.
La mayoría de los testimonios, aunque recogidos con cierto retraso, permitieron identificar con precisión la dirección y duración del fenómeno. Uno de ellos no coincidió exactamente, pero el conjunto de datos fue suficiente para cerrar el caso. El GEIPAN actualizó la clasificación a A, confirmando una reentrada atmosférica de desecho espacial.