🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 15 de enero de 1989, una mujer y sus hijos salieron a observar el cielo con binoculares de alta potencia tras un programa meteorológico televisivo que anunciaba buenas condiciones para ver planetas. Durante la observación, la mujer detectó un punto luminoso brillante de forma ovalada que se movía como una oruga y parpadeaba sin cesar. Los gendarmes, avisados por la testigo, confirmaron la presencia de un punto luminoso pero no pudieron determinar su forma con precisión. El informe concluyó que probablemente se trataba de una estrella o planeta muy brillante, y que los efectos descritos se debían al uso de binoculares de alto aumento, capaces de generar ilusiones ópticas al ser movidos.