🇫🇷 GEIPAN / CNES
En junio de 1989, un agricultor de Meaux (Seine-et-Marne) descubrió una zona anómala en su campo de trigo: una franja de unos 25 metros de largo por 3 de ancho donde las espigas aparecían amarillentas, aplastadas y en parte arrancadas. En el centro, un agujero de 10 cm de diámetro y 20 cm de profundidad, junto a una mancha de tierra alineada en el mismo eje. Se barajaron hipótesis que iban desde el impacto de un rayo hasta el aterrizaje improvisado de un globo aerostático, aunque esta última fue descartada por las restricciones aéreas vigentes durante el Salón del Bourget. El SEPRA, sin embargo, concedió cierto crédito a la idea del globo.
Ninguna de las explicaciones propuestas resultó concluyente. Las características de la zona no encajaban fácilmente con causas naturales ni con actividades humanas conocidas. El GEIPAN clasificó el caso como B, sin descartar la posibilidad de un fenómeno fuera de lo convencional.