🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 3 de julio de 1990, un navegante al timón de su velero observó durante unos treinta segundos un objeto ovalado luminoso con luces roja y verde-azul, sin ruido ni alteración en la embarcación. Inicialmente clasificado como D, el GEIPAN revisó el caso y concluyó que las luces eran compatibles con las de navegación y aterrizaje de una aeronave en aproximación nocturna. La ausencia de luces anticolisión podría deberse a niebla o lluvia intensa, y el motor del velero pudo enmascarar el sonido del avión. Aunque no existen registros de tráfico aéreo que lo confirmen, la probabilidad de que se tratara de un avión se consideró alta y el caso fue reclasificado como A.