🇫🇷 GEIPAN / CNES
En febrero de 1991, dos testigos independientes en Tahaa, Polinesia Francesa, observaron una intensa bola de luz que cayó al mar acompañada de un fuerte ruido similar a una explosión. Se consideró una posible entrada atmosférica, pero no pudo determinarse si el objeto era natural o artificial. El GEIPAN clasificó el caso como B.