🇫🇷 GEIPAN / CNES
Una madrugada de septiembre de 1994, un testigo en Montréjeau (Haute-Garonne) vio una bola azul caer rápidamente detrás de una cantera, sin producir ningún sonido. Después del impacto aparente, luces azules permanecieron visibles detrás de la montaña. El testigo despertó a su pareja, que solo alcanzó a ver las luces residuales.
El GEIPAN clasificó el caso como B, sugiriendo una explicación plausible, probablemente un fenómeno atmosférico. La ubicación rural y la hora temprana limitaron la cantidad de testigos disponibles.