🇫🇷 GEIPAN / CNES
Hacia las 9 de la mañana del 17 de marzo de 1997, varios observadores en la región de Occitania reportaron un fenómeno luminoso que descendía a gran velocidad. Entre los testigos figuraban la tripulación de un vuelo TAT y un piloto que entrenaba a bordo de un Mirage 2000. El objeto fue avistado simultáneamente desde dos localidades de los Pirineos Orientales, lo que refuerza la consistencia de los testimonios. Todos los relatos coincidieron en describir un fenómeno de gran brillo y velocidad. Los investigadores del GEIPAN consideraron probable que se tratara de la entrada atmosférica de un cuerpo celeste, como un meteorito o un satélite en reentrada.