🇫🇷 GEIPAN / CNES
Poco después de las 7 de la mañana del 1 de febrero de 1999, una docena de testigos repartidos en dos departamentos del sureste de Francia observaron una bola luminosa de gran tamaño que dejaba chispas a su paso y se desplazaba a gran velocidad. El fenómeno fue silencioso y duró solo unos segundos. Las descripciones proporcionadas por los distintos testigos resultaron coherentes entre sí. Los investigadores concluyeron que probablemente se trató de un cuerpo celeste entrando en la atmósfera terrestre, un tipo de evento que, aunque espectacular, no es infrecuente.