🇫🇷 GEIPAN / CNES
En enero de 2000, un automovilista circulaba por Broyes (Marne) cuando una luz extremadamente intensa penetró por el techo de su vehículo. El motor y la radio se apagaron al instante, aunque el contacto seguía en posición de encendido. Segundos después, todo volvió a la normalidad. Los gendarmes que acudieron al lugar solo encontraron un cielo estrellado y tráfico aéreo habitual, sin indicios de actividad anómala.
Un incidente similar había ocurrido en diciembre del año anterior en Sommesous, donde otra conductora experimentó un apagón del motor tras una luz blanquecina. Los investigadores señalaron la posible influencia de la cultura popular —en particular la serie X-Files— en la percepción de ambos testigos. Los dos casos fueron archivados por falta de información suficiente.