🇺🇸 CIA
En abril de 1958, la CIA respondió a cartas de dos investigadores independientes, Leon Davidson y Donald Keyhoe, quienes cuestionaban el informe del Panel Científico sobre objetos voladores no identificados (OVNI). Este panel, formado por destacados científicos como Luis W. Alvarez y Lloyd V. Berkner, fue convocado en enero de 1953 para evaluar si los OVNI representaban una amenaza para la seguridad nacional. Su informe concluía que no existían pruebas de que los fenómenos observados fueran de origen extraterrestre o hostil. Sin embargo, Keyhoe y otros críticos argumentaban que el informe tenía como objetivo identificar los objetos, no descartarlos. La CIA, consciente de la confusión generada, decidió facilitar una versión desclasificada del informe para evitar que se revelara la participación del panel con la agencia.
La situación se complicó cuando un periodista, Mike Wallace, mencionó en una entrevista televisiva la colaboración entre la CIA y el panel, algo que los científicos habían querido mantener en secreto. Para resolver el asunto, la CIA optó por enviar la versión desclasificada del informe a través del Ejército del Aire, asegurando así que no se asociara directamente a los panelistas con la agencia. El informe original, clasificado como secreto, afirmaba que no había evidencia de que los OVNI fueran una amenaza real y recomendaba que las agencias de seguridad dejaran de tratarlos con especial atención. Esta respuesta oficial marcó un punto clave en la historia de la investigación gubernamental sobre OVNI.