🇫🇷 GEIPAN / CNES
Al anochecer del 31 de marzo de 2018, un testigo en Marsella vio desde su balcón una bola luminosa de colores cambiantes que parecía descender lentamente del cielo, como una estrella cayendo a cámara lenta. La luz desapareció tras la colina de Notre-Dame de la Garde. Aunque el observador creía que Venus quedaba oculta por la colina, la reconstrucción demostró que el planeta era visible, muy bajo sobre el horizonte, pasando de 2° a 0,5° de elevación en diez minutos.
Los cambios de color se explican por efectos atmosféricos que afectan a los astros cercanos al horizonte. El movimiento percibido corresponde al desplazamiento real de Venus, perceptible a ojo desnudo a tan baja elevación. Clasificación GEIPAN A.