🇬🇧 Ministry of Defence
En este documento se explica cómo el Ministerio de Defensa británico ha abordado históricamente los informes de objetos voladores no identificados (OVNI). Desde los primeros avistamientos en la primera década del siglo XX, como los famosos "dirigibles fantasma" de 1909, hasta las investigaciones posteriores tras el auge de los "platillos volantes" en 1947, el interés oficial se centró en descartar amenazas para la seguridad nacional. Aunque para el público los OVNI suelen asociarse con naves extraterrestres, para las fuerzas armadas simplemente son objetos no identificados en el cielo. La mayoría de los casos se resolvieron con explicaciones terrestres, pero algunos permanecieron sin resolver, lo que llevó a la creación de equipos de investigación especializados. En la década de 1950, el Ministerio de Defensa estableció protocolos para recopilar y analizar informes, aunque oficialmente no se reconoció la posibilidad de que fueran de origen extraterrestre.
La evolución de la política británica sobre OVNI refleja una combinación de interés científico, miedo geopolítico y control de la información. Durante la Guerra Fría, los informes de fenómenos aéreos no identificados se analizaron con especial atención, especialmente durante ejercicios militares. A pesar de algunos casos notables, como el avistamiento en Topcliffe en 1952, la conclusión oficial fue que no existían pruebas de que los OVNI fueran una amenaza real. Con el tiempo, el enfoque se volvió más pasivo, limitándose a responder preguntas parlamentarias y mantener registros para futuras referencias. Hoy en día, los archivos desclasificados permiten un acceso más amplio a esta historia, aunque muchos documentos antiguos se perdieron debido a políticas de destrucción de archivos. Este documento sirve como guía para explorar esos archivos y entender cómo se formó la política británica sobre OVNI a lo largo del siglo XX.