🇺🇸 CIA
En enero de 1953, la CIA buscaba incorporar a dos destacados científicos como consultores ad hoc para su panel sobre objetos voladores no identificados. Dr. Luis W. Alvarez, experto en radar, y Dr. Thornton Page, astrónomo y astrofísico, eran considerados ideales para evaluar la evidencia disponible. La CIA quería aprovechar su experiencia en temas complejos y asegurarse de que los expertos disponibles no tuvieran conflictos de disponibilidad o calificaciones inadecuadas. Se valoraba especialmente que Page hubiera reflexionado previamente sobre el fenómeno de los OVNI.
La propuesta incluía un pago de 50 dólares diarios por consultor y requería la aprobación de la Oficina de Seguridad Interna. Se optó por contratarlos de forma puntual para el panel, en lugar de como consultores regulares, para agilizar el proceso. La CIA consideraba que estos científicos eran los más adecuados para abordar un tema tan delicado y desconocido, y su participación era clave para una evaluación objetiva y técnica de los informes sobre objetos voladores no identificados.