🇺🇸 CIA
En diciembre de 1952, la CIA se puso en contacto con la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) para investigar si existían señales de radio inexplicadas relacionadas con platillos volantes. Irving Weston, representante de la FCC, confirmó que no había evidencia de tales señales. La FCC tenía 12 estaciones de monitoreo a tiempo completo y seis a tiempo parcial, pero la mayoría operaban en frecuencias de corto alcance, lo que limitaba su capacidad para detectar señales de origen desconocido. Además, las estaciones estaban enfocadas en tareas específicas y tenían pocos recursos para investigar anomalías.
La respuesta de la FCC fue clara: a menos que las señales fueran persistentes o causaran interferencia en servicios establecidos, era poco probable que se detectaran. La documentación también menciona que la FCC mantenía registros detallados de interceptaciones de radio durante varios años, incluyendo frecuencias, emisores y descripciones técnicas. Aunque la conversación fue clasificada como secreta, no se encontró evidencia concluyente de señales relacionadas con objetos voladores no identificados. Este documento refleja el interés oficial de la época por los fenómenos aéreos inexplicables.