🇺🇸 CIA
En 1952, un memorando interno de la CIA revela cómo los funcionarios buscaban involucrar a científicos prestigiosos en la investigación de avistamientos ovni. Julius Stratton y Max Millikan, figuras clave en el ámbito científico, fueron consultados sobre el tema. Stratton insistió en que el Proyecto Lincoln, ya existente, era el mejor camino para un análisis riguroso, aunque señaló que la cooperación con la Fuerza Aérea era crucial. También se consideraron otras instituciones como Princeton y Cal Tech, donde se valoraba la presencia de expertos en física y fenómenos anómalos.
Durante estas reuniones, se destacó la importancia de mantener informados a los científicos sobre los avances. Lloyd Berkner y Jerrold Zacharias también fueron contactados, aunque su interés variaba. Zacharias propuso incluir a Shirley Quimby, un experto en trucos y engaños, para descartar explicaciones terrenales. Finalmente, el memorando concluía que sin el respaldo total del Director de la CIA, sería difícil obtener la cooperación necesaria, especialmente con la Fuerza Aérea, para un estudio científico serio de los ovni.