🇺🇸 CIA
En enero de 1960, la CIA recibió trabajos universitarios sobre platillos voladores. Estos ensayos, evaluados por la Dirección de Aplicaciones Científicas, mostraban un esfuerzo serio por analizar evidencias. Aunque los estudiantes separaron bien opiniones de hechos, no surgieron pruebas nuevas. La CIA reconoció el valor pedagógico del tema, ideal para ejercitar la razón.
El documento resalta que, a pesar del interés académico, no hubo avances en la investigación oficial. Los trabajos fueron devueltos con comentarios positivos. La CIA valoraba el rigor intelectual, pero no encontró nada que justificara una revisión de su postura. Este caso muestra cómo el fenómeno OVNI era visto como un tema educativo más que como una amenaza real.