🇪🇸 Ejército del Aire
En abril de 1969, un testigo en la carretera Madrid-Ferrol observó un objeto extraño con forma de bala, de unos 5 a 6 metros de longitud y 2 metros de diámetro. Describió su superficie como compuesta de escamas multicolores, brillantes y con una iluminación inusual. El objeto estaba inmóvil cerca del suelo, lo que generó la hipótesis de que podría ser una nave espacial tripulada. Sin embargo, al detenerse el testigo para observarlo más de cerca, el objeto había desaparecido, lo que llevó a considerar explicaciones terrestres.
Los investigadores del Ejército del Aire analizaron el caso y sugirieron que la desaparición podría deberse a una pérdida de visión por el terreno onduloso o a cambios en la reflexión solar. Aunque el testigo mencionó un rápido ascenso del objeto, esta explicación carecía de evidencia. La zona, rica en rocas graníticas con reflejos, también apoyaba la posibilidad de una ilusión óptica. Finalmente, el caso fue desclasificado sin conclusiones definitivas.