🇪🇸 Ejército del Aire
En enero de 1975, un controlador aéreo en Talavera la Real registró una serie de ecos móviles en la pantalla de radar que generaron gran interés. Desde las 19:15 hasta las 19:40, observó entre 7 y 8 objetos que codificaban en diferentes modos, moviéndose entre los radiales 1202 y 1602. Estos objetos mostraban cambios de velocidad sorprendentes, desde velocidades bajas típicas de aviones convencionales hasta velocidades altas propias de reactores. El controlador intentó identificarlos, pero no logró obtener información sobre su altura, lo que generó dudas sobre su naturaleza.
Los ecos se alejaron hacia el rumbo 1202-1502 y desaparecieron, mientras un avión VIP aterrizaba sin incidentes. Posteriormente, se contactó con el Mando de la Defensa, que confirmó que no había ejercicios aéreos en la zona. Los investigadores concluyeron que podría tratarse de ecos falsos generados por condiciones meteorológicas o errores técnicos en el radar. Aunque no se encontró una explicación clara, el expediente fue desclasificado y no se consideró un fenómeno sobrenatural.