🇦🇺 National Archives of Australia
En 1970, el Departamento de Aviación Civil de Australia estableció un protocolo formal para la cooperación con la Fuerza Aérea Australiana (RAAF) en la investigación de avistamientos de objetos voladores no identificados (OVNI). Este acuerdo buscaba aprovechar el conocimiento local de los oficiales de la RAAF, quienes estaban familiarizados con fenómenos locales, condiciones climáticas y movimientos aéreos que frecuentemente daban lugar a informes de OVNI. Según el documento, cualquier persona que observara un objeto volador no identificado era invitada a completar un cuestionario detallado, que serviría como base para una investigación más profunda. La idea era que las bases militares más cercanas al lugar del avistamiento fueran las encargadas de investigar y emitir un informe sobre la posible identidad del objeto.
El documento también destacaba la importancia de involucrar a otras autoridades en el proceso de investigación, ya que se consideraba que cualquier información relevante debía ser oficialmente asociada al sistema de investigación. Esto incluía la posibilidad de obtener datos de otros organismos locales que pudieran aportar información clave. Además, se estableció un procedimiento claro para la transmisión de informes de OVNI: si un reporte llegaba a la oficina central, debía ser remitido inmediatamente a la RAAF para su análisis. Este tipo de colaboración no solo buscaba resolver dudas sobre los avistamientos, sino también evitar malentendidos y asegurar que los recursos se usaran de manera eficiente. El documento reflejaba una actitud pragmática y coordinada frente a un fenómeno que, aunque no era común, requería atención seria y protocolos claros.