🇺🇸 CIA
Un turista describe una experiencia durante un viaje a Leningrado en 1958, donde observó objetos aéreos no identificados. Mientras viajaba en tren hacia Moscú, el testigo menciona que, durante una parada de una hora, vio luces brillantes ascendiendo en el cielo. Estos objetos no parecían ser cohetes ni aviones convencionales, y su movimiento lo intrigó lo suficiente como para mencionárselo a su guía. El guía, sin embargo, respondió con ironía, sugiriendo que tal vez estaban viendo platillos volantes. El testimonio, aunque breve, refleja la confusión y la especulación que generaban estos fenómenos en la época.
El informe, aunque no evaluado oficialmente, forma parte de una serie de observaciones no verificadas que la CIA recopilaba durante la Guerra Fría. A pesar de la falta de datos concretos, testimonios como este son valiosos para entender cómo se percibían los fenómenos aéreos no identificados en la Unión Soviética. El tono del relato sugiere que el testigo estaba realmente impresionado, lo que añade credibilidad a su testimonio, aunque no necesariamente a la naturaleza de los objetos observados.