🇫🇷 GEIPAN / CNES
En octubre de 1954, un testigo en Wimereux intentaba fotografiar un dolmen cuando divisó un objeto ovalado de color claro moviéndose hacia el noreste. Tomó dos instantáneas y envió los negativos al periódico Radar. Sin embargo, la gendarmería no se enteró del suceso hasta quince días después, y no encontró al testigo. Años más tarde, el GEPAN revisó el caso, pero no halló publicaciones de las fotos ni pudo localizar al testigo. La observación fue breve, apenas unos segundos, y el objeto desapareció antes de que el testigo pudiera ajustar su cámara. Con una descripción limitada y sin imágenes disponibles, el caso fue clasificado como inexplicable.