🇫🇷 GEIPAN / CNES
Los perros alertaron primero. En la noche del 8 de mayo de 1980, un habitante de Buxy (Saône-et-Loire) salió al exterior tras notar el comportamiento agitado de sus animales y descubrió en el cielo un objeto que giraba sobre sí mismo mientras avanzaba de norte a sur, con el aspecto de una gran peonza infantil. Su interior brillaba en un tono rojo anaranjado. Otros dos vecinos presenciaron el mismo fenómeno y constataron que sus televisores dejaron de funcionar, mostrando solo estática durante el avistamiento. Pese a estos efectos electromagnéticos y la coincidencia de tres testimonios, no se recogieron más reportes en la zona. El caso permanece sin explicación.