🇫🇷 GEIPAN / CNES
En la noche del 2 al 3 de marzo de 1989, dos testigos que circulaban por la región de Sarthe vivieron un episodio desconcertante: su coche se detuvo de golpe y los faros se apagaron. En ese momento observaron una bola de fuego de luz rojiza intensa que se desplazaba de oeste a este. Tras cruzarse con el vehículo, este arrancó solo. Los testigos quedaron tan impactados que dudaron de la realidad de lo vivido.
Más tarde, una mujer del Mans contactó a los testigos tras leer un artículo en la prensa local, asegurando haber presenciado algo similar. Añadió que su perro reaccionó con nerviosismo durante el fenómeno, lo que reforzó la idea de que la experiencia no fue imaginaria.