🇫🇷 GEIPAN / CNES
Una noche de septiembre de 1989, un hombre insomne en la localidad de Les Tuiles, cerca de Bertre (Tarn), percibió una luz intensa sobre su casa. Al acercarse, observó un objeto luminoso con forma de peonza suspendido sobre un campo cercano. El fenómeno desapareció sin ruido ni olor. A la mañana siguiente, descubrió que las tejas de su tejado estaban quemadas y desplazadas, torcidas en sentido horario según confirmó un contratista, lo que provocó una gotera.
La investigación no halló una explicación convencional. Las tejas afectadas sugerían una influencia térmica o magnética, pero no había rastros de combustión ni causa natural aparente. Con evidencia física tangible y un testimonio coherente, el caso permanece sin resolver.