🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 3 de julio de 1992, dos adolescentes de 16 años avistaron un objeto rojo con forma de balón de rugby, rodeado de llamas. Permaneció estático unos segundos antes de caer rápidamente hacia el suelo. Al día siguiente, los jóvenes encontraron en el lugar hierbas aplastadas y marcas en la tierra. Sin embargo, la investigación determinó que esas alteraciones del terreno se debían a condiciones climáticas severas, ya que otros campos cercanos presentaban el mismo estado. El fenómeno luminoso en sí no recibió explicación.