🇫🇷 GEIPAN / CNES
Un habitante de Saint-Paul-lès-Monestier protagonizó dos observaciones distintas en 1992. La primera tuvo lugar el 14 de julio, hacia las 2 de la madrugada, cuando percibió una luz blanca muy intensa cuya brillantez variaba lentamente. La segunda ocurrió a principios de septiembre, cerca de las 23:00, esta vez acompañado de su hija: ambos contemplaron un fenómeno ovalado y extremadamente luminoso que se desplazaba en silencio por el cielo durante aproximadamente un minuto.
Ninguna de las dos observaciones encaja fácilmente con explicaciones convencionales como aviones o meteoros. El GEIPAN clasificó el caso como C, reconociendo fenómenos inusuales pero sin pruebas concluyentes. La consistencia entre ambas observaciones y la presencia de un segundo testigo en la segunda refuerzan el interés del expediente, aunque la falta de datos técnicos adicionales impide ir más allá.