🇫🇷 GEIPAN / CNES
A la 1:30 de la madrugada del 31 de julio de 2000, varios testigos en Saint-Giers (Gironde) observaron una bola luminosa que se fue apagando poco a poco. El fenómeno fue breve y no produjo efectos físicos, pero las descripciones coincidieron entre los presentes. Los investigadores concluyeron que probablemente se trató de la entrada atmosférica de un objeto natural o artificial. El caso no presentó indicios de fenómeno inexplicable.