🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 31 de octubre de 2006, un automovilista en Mortagne-sur-Sèvre observó una luz blanca parpadeante que se movía lentamente detrás de las nubes. La investigación reveló una explicación sencilla: se trataba de una guirnalda eléctrica instalada en un viaducto cercano. Las condiciones climáticas adversas impidieron al testigo identificar correctamente el origen de la luz, generando una percepción errónea.
La gendarmería descartó cualquier fenómeno anómalo. El GEIPAN clasificó el caso como A, confirmando que no había elementos inexplicables tras el análisis.