🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 1 de enero de 2008, un conductor fotografió el Puy de Dôme desde su automóvil con el teléfono móvil. Un mes después, al revisar las imágenes, descubrió un fenómeno luminoso que no lograba explicar y envió las fotos al GEIPAN. Los expertos concluyeron que se trataba del reflejo de una luz interior del vehículo, como el plafón. Un ejemplo clásico de cómo los reflejos de objetos cercanos pueden generar anomalías que se interpretan erróneamente como fenómenos inexplicables.