🇪🇸 Ejército del Aire
En agosto de 1962, la Base Aérea de San Javier registró varios avistamientos de fenómenos aéreos inexplicables. Un oficial de vuelos observó una luz intensa sobre el Monte Cabezo, que mostró movimientos bruscos y no convencionales, imposibles de atribuir a un avión o helicóptero. Los testigos, incluyendo personal de alto rango, no pudieron identificar la forma del objeto ni obtener eco en los radares. A pesar de múltiples observaciones y la utilización de prismáticos y teodolitos, no se logró una descripción clara del fenómeno.
Los informes clasificados destacan que los movimientos del objeto eran atípicos y no correspondían a aeronaves convencionales. Además, el fenómeno fue observado en tres ocasiones distintas, con características similares, lo que llevó a clasificarlo como "fenómeno no explicable". La falta de evidencia física y la imposibilidad de confirmar la identidad del objeto contribuyeron a mantener el misterio alrededor de estos avistamientos. Finalmente, el expediente fue desclasificado en 1992, sin resolver el enigma.